El Senado de Francia marcó un precedente al convertirse en el primer país en adoptar medidas contundentes contra la moda rápida con una “ley anti-Shein”. De esta forma, se busca combatir el daño ambiental provocado por el desperdicio y la sobreproducción en esta industria multimillonaria.
El proyecto de ley, que recibió 337 votos a favor y solo uno en contra, es una versión actualizada de un borrador previamente aprobado por la Asamblea Nacional.
Entre las medidas contempladas, se incluyen aranceles de importación adicionales para empresas como Shein y Temu, así como sanciones económicas para influencers y empresas que las promocionen. Con este gran paso en la lucha contra la contaminación y el hiperconsumo, surge la interrogante: ¿se podrá replicar en Colombia?
¿Cómo funcionará el proyecto de ley anti-Shein en Francia?
Según informó la revista Sustainability, el proyecto de ley pasará a un comité conjunto de senadores y diputados para ser discutido en septiembre. Luego, será necesario notificar la propuesta a la Comisión Europea para asegurar que cumpla con las regulaciones de la Unión Europea (UE).
La normativa traerá cambios significativos para desincentivar el consumo masivo mediante reglamentaciones como:
Impuesto ecológico progresivo: por cada artículo vendido por marcas de moda ultrarrápida se impondrá un impuesto de 5 euros, el cual aumentará a 10 euros para el año 2030. Este impuesto no podrá superar el 50% del valor del artículo, y lo recaudado será destinado a proyectos sostenibles.
Restricciones a la publicidad: se impondrá una prohibición total de la publicidad de moda ultrarrápida. Las marcas no podrán promocionarse en plataformas digitales, redes sociales, televisión ni en ningún otro medio. En caso de incumplimiento, se aplicarán sanciones económicas.
Transparencia ambiental en las etiquetas: los fabricantes deberán incluir información sobre el impacto ambiental de la prenda, como la huella de carbono, el consumo de agua, el uso de químicos y las condiciones laborales durante su producción.
Las críticas que recibió el proyecto francés
A pesar del posible impacto positivo en el medio ambiente, muchas personas han criticado que las medidas más estrictas se enfocan principalmente en plataformas de moda rápida que no son europeas.
Mientras tanto, marcas como H&M y Kiabi estarían exentas de la prohibición de publicidad y del nivel más alto de recargos. No obstante, sí están obligadas a cumplir con los requisitos de transparencia medioambiental.
Con información de: El Cronista

