La principal exigencia del colectivo es el pago inmediato de 25 meses de adeudos, lo que equivale a casi dos años sin recibir puntualmente los apoyos económicos
En el colectivo magisterial Jubilados Unidos en San Luis Potosí, conformado por cerca de 5 mil extrabajadores de la educación que enfrentan una crisis económica debido al incumplimiento de pagos por parte del fideicomiso FOPRESIR, analizan tomar la carretera 57 en los próximos días debido a que no encuentran un avance real con la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, SEGE.
El profesor Juan Graciano Ramírez Ramírez, representante del colectivo, confirmó que este lunes pasado, se reunieron con el Secretario de Educación estatal. Sin embargo, el encuentro dejó más preguntas que respuestas, pues no se presentó una propuesta concreta para resolver el rezago de pagos que arrastran desde hace años.
“Nos volvió a hacer promesas, pero no presentó ninguna propuesta clara. Entonces, la próxima semana tendremos una reunión interna en la que decidiremos si seguimos adelante con la toma de la carretera 57 o si damos un nuevo plazo para esperar resultados”, explicó el profesor Ramírez.
La principal exigencia del colectivo es clara: el pago inmediato de 25 meses de adeudos, lo que equivale a casi dos años sin recibir puntualmente los apoyos económicos que les corresponden por derecho.
“Nos están pagando una mensualidad cada tres meses. Técnicamente pueden decir que sí nos están pagando, pero la realidad es que tenemos un rezago muy fuerte. Esto no es sostenible”.
Las tres demandas clave que tienen es el pago completo de los adeudos acumulados hasta la fecha, auditoría al fideicomiso FOPRESIR para conocer las causas reales del desfalco financiero y el diseño de un esquema de refinanciamiento, que garantice que el problema no vuelva a repetirse y que el fideicomiso no termine por colapsar.
“Esto no sólo es un tema de dinero. Hay compañeros que no han podido cobrar seguros de vida, ni apoyos por defunción. Es una situación muy grave que afecta no solo su estabilidad económica, sino también su dignidad como trabajadores jubilados”.
De acuerdo con los datos más recientes proporcionados por el colectivo, aproximadamente 5 mil personas en todo el estado están siendo afectadas. Esto incluye a personal docente, directivo y de apoyo de las cuatro regiones de San Luis Potosí.
El problema se agrava porque, desde el 2022, los nuevos jubilados ya no están siendo incorporados al fideicomiso, lo que ha dejado en una situación de vulnerabilidad a cientos de maestros y trabajadores que esperaban una jubilación digna tras décadas de servicio.
El Fideicomiso FOPRESIR fue creado para complementar las pensiones de los trabajadores de la educación en San Luis Potosí, pero en los últimos años ha sido objeto de múltiples señalamientos por mal manejo de recursos y falta de transparencia. La crisis ha derivado en una movilización constante de los jubilados, quienes denuncian abandono institucional y omisión por parte del Estado.
A pesar de la gravedad de la situación, señaló que el movimiento de jubilados mantiene su postura de diálogo. Sin embargo, dejó claro que la paciencia tiene un límite y que la posible toma de la carretera 57 sigue sobre la mesa como parte del plan de acción.
“Nuestra lucha sigue. Sólo esperamos que haya voluntad real del gobierno para resolver el problema de fondo. No queremos más promesas, queremos resultados”, concluyó.
Con Información de El Sol de San Luis.

