Zaira Quevedo
Durante tres días, nuestra ciudad fue sede de este gran evento que reunió a payasos de toda la República Mexicana, así como de Estados Unidos y Centroamérica.
Hubo talleres de maquillaje, magia, pinta caritas, creación de shows infantiles, concursos de vestuario, maquillaje, actuación grupal, batalla de albures y ¡hasta se coronó al Rey y la Reina del carnaval!
El gran cierre fue un desfile de comparsas por el Pasaje Hidalgo hasta la Plaza del Carmen, donde continuaron los espectáculos con magia y competencias “vale todo”.



El momentazo del evento fue
el homenaje al querido Payaso Tombolin, Jaime Nicolás López Hernández, por sus 26 años de trayectoria llenando de risas a chicos y grandes. Entre aplausos y lágrimas, Tombolin compartió su inspiradora historia: desde vender hamburguesas hasta convertirse en uno de los artistas más queridos de la región.
“Aquí sigo, a pesar de las dificultades, haciendo lo que me gusta: dar alegría, hacer reír y divertir a la gente… especialmente a los niños”, compartió emocionado.
¡Gracias Tombolin por enseñarnos que el arte también se viste de valentía y corazón!

