La producción se da de manera familiar y se realiza de forma artesanal, como el caso del mezcal Campanilla
Después de permanecer por años como una actividad clandestina, hoy la producción de mezcal ha llevado a pequeños productores a cruzar el Atlántico para conquistar paladares europeos y asiáticos.
Daniel Navarro es uno de los cinco productores de mezcal Campanilla en Mexquitic de Carmona, se trata de familias que han hecho de la producción mezcalera su fuente de ingresos; cada una cuenta con su propia etiqueta de mezcal, su fábrica y distribuidores.
El mezcal Campanilla “vio la luz” en 2017, cuando al asistir a una reunión de maestros mezcaleros, sus productores entendieron que no se trataba de una actividad ilícita y comenzaron a atender todos los lineamientos, al grado de lograr la Denominación de Origen.
Si bien ya sabían producir mezcal desde años atrás, sus ancestros lo consideraban una actividad ilegal, inclusive negaban su existencia.
La producción de este mezcal se realiza de forma artesanal, no se contrata mano de obra, pues en cada familia el esposo, esposa e hijos son quienes se encargan de elaborar la bebida. Se trata de un oficio que requiere paciencia, pues por ejemplo, hay que esperar a que el maguey alcance una edad de 14 o 15 años para producir mezcal, y de cada penca se extraen alrededor de 70 kilos/litro, ya que el maguey salmiana que es el nativo de San Luis Potosí, es el que rinde menos.
Pero además, este año se han visto afectados por las intensas lluvias, ya que “baja el rendimiento porque el maguey tiende a tener menos azúcares; de un lote que normalmente sacas entre 80 y 120 litros, ahorita es de 70 o de 80 litros”. La producción de mezcal también genera empleos indirectos, pues hay quienes se dedican al cultivo de maguey para venderlo a los productores.
La comercialización del mezcal se realiza en territorio nacional a través de medios digitales, en su página oficial, las personas pueden solicitar la etiqueta y cantidad de botellas que desean y se les hace el envío; pero además, se han asociado con otros productores del país y esto les ha permitido llevar el mezcal mexquitense hasta Asia y Europa, específicamente a Alemania e Italia.
Y aunque todavía es poco el mezcal que se exporta, ya tienen la satisfacción de explorar otros continentes.
Con Información de El Sol de San Luis.

