Kristell Vargas
Desde el pasado 20 de marzo de 2024, la emblemática estatua de San Luis Rey de Francia, que presidía la Plaza de Los Fundadores, fue retirada con el propósito de ser restaurada. Sin embargo, a casi año y medio de su retiro, la figura del santo patrón de la ciudad aún no ha sido reinstalada, generando inquietud entre ciudadanos y especialistas en patrimonio.
La escultura de bronce, obra del artista Mario Cuevas, fue retirada oficialmente por el Ayuntamiento de San Luis Potosí para someterla a una intervención en el taller del escultor en la Ciudad de México. El objetivo de la restauración era corregir el brazo izquierdo de la figura, que originalmente sostenía un orbe. La pieza sería modificada para incluir, en su lugar, un cojín con una corona de espinas, en un gesto simbólico promovido por la Comisión de Cultura del Cabildo, tras consultas con académicos e historiadores.
Con tres metros de altura y un peso cercano a los 300 kilogramos, la estatua fue instalada originalmente como parte de las festividades patronales en honor a San Luis IX, y se ha convertido en un símbolo de identidad para la capital potosina. Su ausencia, no obstante, se ha prolongado más allá de lo previsto, sin que se haya dado una fecha oficial para su regreso.
La demora ha despertado cuestionamientos sobre el compromiso institucional con el patrimonio cultural y la transparencia en los procesos de restauración. Mientras tanto, la base vacía en la Plaza de Los Fundadores continúa siendo un recordatorio visible de una figura cuya representación encarna valores como la justicia, la piedad y el servicio a los pobres.

