Jonathan Pitney, médico rural y visionario, no fue el único gran constructor de La Ciudad junto al Mar. A su labor pionera en los 1840s y 1850s siguió medio siglo de esfuerzos colectivos. De nuevo, sigamos al juez-historiador de la corrupción de Atlantic City, Nelson Johnson. En el Prólogo a su Boardwalk Empire: El nacimiento, el esplendor y la corrupción de Atlantic City de 2002, él nos explica que el éxito de la nueva ciudad construida en la inhóspita isla arenosa se debió a la coincidencia inesperada de cuatro factores: “El primer ingrediente era el transporte ferroviario. Si no hubiese sido por el ferrocarril, el desarrollo de la isla Absecon se habría retrasado por lo menos cincuenta años. El segundo era los inversores del negocio inmobiliario de Filadelfia y Nueva York. Trajeron el dinero y los conocimientos necesarios para construir y gestionar docenas de hoteles y cientos de pensiones en una isla hecha de arena. El tercero era una gran cantidad de mano de obra barata para mantener todo en funcionamiento. Sólo había una clase de trabajadores: los esclavos liberados [por la Guerra Civil] y sus hijos. El último ingrediente era una población local que estaba dispuesta a ignorar la ley para complacer a los turistas”. (Liga 1.)
Eso último explica por qué, “desde el inicio del siglo XX hasta setenta años más tarde, la ciudad fue gobernada por una alianza entre políticos locales y criminales” –concluye el juez-historiador. Recuerda, lectora, la importancia central del placer en la publicidad de Atlantic City en 1900. En la misma línea del anuncio del Hotel Traymore que incluí en mi kino-reseña anterior, hoy en día la ciudad-casino más famosa de los EUA se anuncia diciendo que What happens in VEGAS stays in VEGAS (“Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”). Como si lo más interesante del placer culpable fuese su impunidad.
No es extraña la conexión histórica y conceptual entre el nacimiento de Atlantic City en 1854, La Prohibición, las mafias, Las Vegas, la literatura-cinematografía de gánsteres en los EUA y la aprobación democrática de instalar casinos en La Ciudad junto al Mar en un referéndum de 1976. ¿Por qué los estadounidenses sacralizan en su épica fílmica al crimen organizado? Por placer. Mejor en plural: por los placeres. Porque no es lo mismo el placer culposo de las masas voyeuristas que el placer cínico del violento que pese a toda su maldad moral termina triunfando.
En la generación que siguió a la alianza del popular médico rural (Pitney) y los terratenientes tradicionales (los Richards) destacó un hijo de chef y hotelero alemán. Se llamaba Louis Kuehnle Junior. Nació en 1858 en Nueva York y murió en 1934, de 75 años, en Atlantic City. Su padre abrió un hotel en Atlantic City cuando él era niño. Kuehnle Junior dominó la política local de la joven ciudad entre 1875 y 1910. Se hacía llamar El comodoro porque presidió el club de yates del puerto turístico. Kuehnle era la quintaesencia del político corrupto. Desde el bar del hotel que heredó de su padre organizó la machine del Partido Republicano. Allí se decidían todos los negocios legales é ilegales de la ciudad. Desde allí forjó una alianza social amplia con la comunidad Africana-americana (que formaba el 95% de la fuerza laboral de la nueva urbe). El comodoro Kuehnle es el modelo del capo más viejo de El Imperio del Malecón, que lleva el nombre de El Comodoro Kaestner y es interpretado por John Ellison Conlee (cuando joven, temporada 5) y por Dabney Coleman (cuando viejo, temporadas 1 y 2).

En la Historia real, el dominio del Comodoro Kuehnle fue quebrado en 1910 por Woodrow Wilson. Wilson era el académico convertido en político que llegaría a ser presidente en 1913, vencería a la Alemania Imperial en 1918 y fundaría la Liga de las Naciones. Wilson era Demócrata y en 1910 había derrotado a los Republicanos de Nueva Jersey en la elección para gobernador. En esa campaña los wilsonianos levantaron las banderas de la honestidad, la democracia y la paz. Ya gobernador, Wilson ordenó investigar exhaustivamente al capo de Atlantic City. Acusó a Kuehnle de fraude electoral sin éxito, pero en 1913 finalmente le probó conflicto de interés en la contratación de los servicios de agua municipales. Kuehnle Junior pasó un año en prisión.

Pero el imperio mafioso en La Ciudad junto al Mar no terminó porque se trataba de un fenómeno orgánico –no de una anécdota moral ó personal. El mando de la machine republicana pasó a uno de los lugartenientes de El Comodoro, llamado Enoch L. Nucky Johnson, nacido en 1883 en el municipio de Galloway, vecino de Atlantic City. Era hijo del sheriff electo y él mismo fue electo sheriff bajo el ala protectora de El Comodoro. En 1913 Nucky apenas tenía 30 años. Terminada su sentencia, El Comodoro regresó a su ciudad y presidió por dos décadas un importante organismo municipal. Cuando murió en 1934, Nucky se aseguró que su sillón oficial se cubriese de negro y las banderas de toda la ciudad ondearan a media asta.
Durante los siguientes treinta años (1913-1941) Nucky dominaría la política de Atlantic City –uniendo en su persona el mando del crimen organizado y la jefatura del Partido Republicano en la ciudad (y del Estado entero). Este hombre es la base del personaje de Enoch Nucky Thompson (con T) interpretado por Steve Buscemi (n.1957) en El Imperio del Malecón. (En la temporada 5 aparecen también un Nucky adolescente, interpretado por Nolan Lyons [n.2001] y un Nucky joven, interpretado por Marc Pickering [n.1985]).
Los productores de El Imperio de El Malecón apenas cambian los nombres y las situaciones porque la serie está contando una versión perfectamente plausible de la Historia de Atlantic City entre 1880 y 1940. Estamos ante una serie que es más Historia que ficción. Uno de los sellos de Scorsese al tratar nuestro tema (gánsteres y Estado). En el canal YouTube @ontheothersideofthelaw se publicó, en 2023, un video biográfico sobre el Nucky Johnson histórico usando tanto imágenes del Nucky Thompson ficticio como de la prensa y libros que han abordado el tema; incluido el del juez-historiador Nelson Johnson… quien –por cierto– NO es pariente del capo. (Liga 2.)
También he agregado dos fotos del Nucky histórico. En la primera lo vemos paseando con otros cinco hombres por el malecón (broadwalk) de Atlantic City. Él es el más alto, lleva traje claro y un sombrero de carrete (canotier ó boater). A su derecha camina un hombre más bien grueso, de traje negro y con el sombrero en la mano: se trata de Alfonse Capone. La foto data de 1929, cuando –de acuerdo con la leyenda que quiso transmitir a la Opinión Pública William Randolph Hearst– Nucky Johnson convocó a los capos de las mafias de varias regiones de los EUA para establecer territorios claros. Sindicato del Crimen, le llamaron. Muchos han negado la autenticidad de la especie y señalan que la foto podría estar truqueada. Son los años en que Stalin podía desaparecer gente de la Historia mediante ediciones fotográficas, así que Hearst podría hacer aparecer personas. @ontheothersideofthelaw cree que Capone sí visitó Atlantic City, pero que se trató más bien de una “cumbre” de gánsteres de Chicago en territorio neutral.
Regresemos a la Historia y a la serie de HBO. Nucky se hizo del control político de la machine republicana de Atlantic City desde 1913 y lo mantuvo con mano firme hasta 1941. Para ello, perfeccionó el modelo de El Comodoro. Este cacique político era increíblemente benigno con las clases populares –especialmente con la gran población Africana-americana que proveía a la ciudad de casi toda su mano de obra. De los retratos biográficos y del televisivo vemos surgir un tipo muy contradictorio de… ¿bandolero social? Más bien, se trata de un señor feudal que conoce la naturaleza de sus bases sociales y las procura con prudencia. Si te parece conocido el tipo, lectora, es porque el régimen postrevolucionario mexicano produjo decenas de caracteres como este.
Lo que distingue a Nucky de los caciques postrevolucionarios mexicanos es el impacto de La Prohibición. Un centro turístico popular como Atlantic City no podía dejar de ofrecer alcohol. La mafia vieja y el aparato político se pusieron al servicio del contrabando de bebidas. Por eso la serie de HBO abre con Nucky viendo llegar a la playa, empujadas por las olas, millones de botellas de whiskey. Contrario a Nueva York y Chicago, en Atlantic City mafia y gobierno ya estaban unidos, así que el reinado de Nucky fue más firme. ¿Fue menos violento? En la realidad no lo sabemos porque el cacique se mantuvo en control hasta su muerte. Es probable que no. En esto, la serie de HBO nos ayuda. El crimen organizado siempre termina por generar una violencia terrible. No es creíble que los bosses de Atlantic City no tuviesen “brazo armado”…
El Nucky histórico fue llevado a prisión por la Administración de Franklin D. Roosevelt en 1941. Lo sentenciaron a 10 años de prisión por evasión de impuestos –la misma excusa que se usó contra Capone. Pero mientras en Chicago la urgencia era detener la violencia personal del capo, como nos muestra Los Intocables (De Palma, 1987); en el caso de Nucky pesaba más su poder caciquil. FDR no podía confiar en él. Primero, porque Nucky era un Republicano con bases sociales amplias. Segundo, porque había demostrado ser excesivamente independiente.
Sin embargo, igual que en 1913, la red de macro-criminalidad de Atlantic City siguió intacta. Nucky la heredó a Frank S. “Hap” Farley (1901-1977). Una anécdota tomada de la Wikipedia inglesa nos retrata bien a “Hap” ó “Happy” Farley. Estudió toda su educación básica (los doce años) en Atlantic City y en 1920 fue expulsado de la preparatoria oficial de la ciudad porque aceptó –como capitán de su equipo de basquetbol– jugar con un equipo Africano-americano en la YMCA local (probablemente patrocinado, por debajo del agua, por los aliados negros de Nucky). Farley debió hacer su carrera universitaria fuera de Nueva Jersey: en Princeton (B.A.) y en Georgetown (Law). Pero el joven abogado regresó a ejercer en Atlantic City y bajo la tutela de Nucky, ganó la elección como diputado y luego como senador (ambos en Nueva Jersey, que tiene congreso bicameral). En 1941 Farley heredó el mando tanto de la machine republicana como del crimen organizado. Este carácter no aparece en la serie de HBO. ¿Por qué?
Porque El Imperio del Malecón cierra todos sus arcos narrativos en su temporada 5. Scorsese y los demás productores decidieron matar a Nucky de modo que “pagara sus culpas morales”. Mala solución, que no nos ayuda a nosotros en nuestra reflexión sobre el Estado y su relación con el crimen organizado. El Nucky histórico cumplió menos de la mitad de su condena en prisión. De hecho, los mil favores que había hecho a mil gentes arriba y abajo en la sociedad le hicieron pasar bien esos cuatro años de encierro. Entre sus méritos sociales, por ejemplo, @ontheothersideofthelaw reporta que gracias a Nucky muchos compañeros de prisión retomaron sus estudios y se reintegraron exitosamente a la sociedad. Nucky obtuvo su libertad bajo palabra en Agosto de 1945 –al mismo tiempo que Japón se rendía. Roosevelt estaba muerto. El viejo boss de Atlantic City regresó a su terruño, pero no a la política activa.
Pero el negocio ilegal continuó en Atlantic City. La Wikipedia inglesa reporta que el mérito del senador neojerseyés “Hap” Farley fue separar el mando político (legal) del mando mafioso (ilegal). Pero ambos seguían asociados a través de dos creaturas de Nucky: Farley en la Legislatura de Trenton, adonde pasó 34 años, y Jimmy Boyd (1906-1974) al frente de la mafia de Atlantic City.
Mientras, entre 1945 y 1968 –otras dos décadas– el viejo cacique Nucky siguió viviendo en La Ciudad junto al Mar; rodeado de su familia, reconocido por la buena (y la mala) sociedad, asediado por una prensa vendida a la machine y asistiendo a elegantes cenas y celebraciones. En una de las fotos que agrego puedes verlo, alrededor de 1965, brindando con champaña en compañía de su mujer Florence “Flossie” Osbeck (1906-1971) quien fuera una tiple Broadway, tanto con Flo Ziegfield’s Follies como con Earl Carroll’s Vanities.
Por eso puse Nucky thriumphavit en el título. En la realidad histórica, Nucky ha triunfado.
Ligas usadas en este texto:
Liga 1:
Liga 2:

