Marcela Loyola
La organización Ciudadanos Observando condenó que, al menos tres libros de texto del Colegio de Bachilleres (COBACH) en San Luis Potosí estén llenos de errores ortográficos, cuando a los padres de familia se lea cobraron hasta mil 600 pesos, haciendo gran negocio.
El vocero de la organización, Guadalupe González señaló que, los padres de familia están sumamente molestos por la calidad y por el precio. “Los libros no fueron gratuitos ni subsidiados por el Gobierno del Estado, pues cada familia pagó entre mil 200 y mil 600 pesos por paquete. La compra fue obligatoria, en efectivo y sin recibo”.




Detalló que, en San Luis Potosí hay aproximadamente 31 mil alumnos en el COBACH, por lo que el desembolso en general ronda entre los 43.4 millones de pesos, “nos pidieron el pago en la escuela. Nos dijeron que eran libros nuevos, hechos por el COBACH, que eran necesarios y más económicos que los de editorial”, denunció una madre de familia que se atrevió a exponer el tema ante los medios. Lo que recibió fue un paquete de materiales mal editados, mal impresos y, en muchos casos, inútiles.
Añadió que, estos materiales presentan textos sin sentido, plagados de errores ortográficos, inconsistencias de contenido y hasta imágenes que tapan el texto. Es una muestra de negligencia editorial tan grotesca que raya en el insulto. Por mencionar solo algunos ejemplos: En el libro “Ecosistemas: Interacciones, energía y dinámica”, el error aparece desde la portada con la palabra ENERGIÁ”.
El activista abundó que, en el Curriculum Ampliado, hay fallos notorios en las páginas 11, 13, 86 y 99, en el libro de Humanidades, página 171, una imagen está sobrepuesta al texto. Y en el libro “Taller de Ciencias II”, página 25, se encuentra lo siguiente —copiado literalmente—: “Organiza bien tus datos, utiliza tablas claras con headeras, con vinidades o definidas acunienas, Ada labeles, titulos, unnitudes 1 ugenda para sesenda r incrrotracion”, al cual no se le entiende nada.
El siguiente párrafo no mejora: “Observe si hay un árlación directa o inversa entre las variables. ¿Harán imono que msresa? ¿Que evidence tienes para o otra rejecticias?”, “pero lo más grave no es solo la pésima calidad del contenido. Es el misterio que envuelve su creación.
“Son, literalmente, libros fantasmas. Publicaciones “independientes”, sin control, sin rigor y, peor aún, sin responsables visibles. Todo parece diseñado para la opacidad: sin nombres, sin huellas, sin consecuencias. Y “cuando el escándalo estalló, gracias a la denuncia de padres de familia indignados, el COBACH respondió con un comunicado pobre, ambiguo y evasivo”.
Guadalupe González señaló que, el director general del COBACH, Ricardo Daniel Centeno Trejo, debe rendir cuentas, “esto no es un incidente para redes sociales o memes. Esto es un fraude educativo que compromete la formación de miles de jóvenes”.

