Kristell Vargas
El sector restaurantero en San Luis Potosí se prepara para un cierre de año con mejores expectativas, luego de enfrentar uno de los periodos más complicados de los últimos tiempos. Así lo informó Alejandro Espinoza Avaroa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en la entidad.
De acuerdo con el dirigente, septiembre fue el mes más crítico del año, con una disminución de ingresos superior al 20 % en la mayoría de los establecimientos. “Fue un mes muy complicado para muchos negocios. En algunos casos, las ventas cayeron más de un 20 %, una situación que no habíamos visto ni siquiera durante la pandemia”, señaló Espinoza Avaroa.
El líder empresarial atribuyó la caída en el consumo a la falta de circulante y a la debilidad económica general, factores que impactaron directamente en el gasto de las familias potosinas.
No obstante, el panorama comenzó a mejorar en octubre, aunque de manera moderada. “Octubre repuntó un poco, pero todavía estamos lejos de los niveles ideales. En general, ha sido un año complicado para todos”, reconoció.
Pese a las dificultades, Espinoza Avaroa se mostró optimista respecto a los últimos dos meses del año, tradicionalmente los más favorables para la industria gastronómica. “Con la llegada del Día de Muertos, el Buen Fin y las celebraciones decembrinas, esperamos un incremento en la afluencia y el consumo. Son fechas en las que las familias y las empresas acostumbran reunirse y celebrar”, comentó.
El presidente de CANIRAC destacó además que el gasto se distribuye tanto en quienes acuden a restaurantes como en quienes prefieren los servicios para llevar o los banquetes empresariales. “San Luis Potosí cuenta con una gran variedad de establecimientos y opciones para todos los gustos. Confiamos en que este cierre de año nos permita equilibrar las pérdidas acumuladas desde septiembre”, concluyó.

