Un vehículo de transporte de personal cayó esta tarde al Río Santiago, a la altura de Valle de la Palma, lo que provocó una intensa movilización de cuerpos de emergencia en la zona. Los primeros reportes señalan que las brigadas de rescate trabajan para descartar la presencia de personas atrapadas y evaluar los daños ocasionados por el incidente.
Este nuevo accidente vuelve a evidenciar un problema recurrente en San Luis Potosí: la constante participación de unidades de transporte de personal en percances viales que ponen en riesgo a trabajadores y a la población en general. La frecuencia con la que estos hechos se registran plantea cuestionamientos serios sobre las condiciones en las que operan estas unidades y sobre la responsabilidad de las empresas contratantes.
Especialistas y ciudadanía llevan tiempo señalando que hace falta mayor vigilancia, regulación y supervisión tanto en el estado físico de los vehículos como en la capacitación de los operadores. Sin embargo, los incidentes persisten, mientras las autoridades limitan su actuación a reportes y operativos esporádicos que no logran frenar un patrón preocupante.
El accidente en el Río Santiago debería ser un llamado urgente para reforzar inspecciones, sancionar a las compañías que incumplan medidas de seguridad y garantizar que el transporte de personal —del que dependen miles de trabajadores— opere bajo estándares estrictos. De lo contrario, estos hechos continuarán repitiéndose con consecuencias potencialmente trágicas.

