Perla Ponce
Este 21 de diciembre se registra el solsticio de invierno, un fenómeno astronómico que marca el inicio oficial del invierno en el hemisferio norte y que se caracteriza por ser el día con menos horas de luz solar y la noche más larga del año. A partir de esta fecha, los días comenzarán a alargarse de manera gradual.
El solsticio ocurre cuando el eje de la Tierra alcanza su máxima inclinación respecto al Sol, provocando que sus rayos incidan con mayor intensidad en el hemisferio sur, mientras que en el norte se reduce la duración del día. Este fenómeno se presenta cada año entre el 20 y 22 de diciembre.
Además de su explicación científica, el solsticio de invierno ha tenido un significado cultural en diversas civilizaciones antiguas, incluidas las mesoamericanas, que lo asociaban con el cierre de ciclos y el renacimiento de la luz, utilizándolo como referencia para rituales y actividades agrícolas.
En la actualidad, el solsticio coincide con los días previos a la Navidad, una etapa marcada por descenso de temperaturas, mayor movilidad y reuniones familiares, se recomienda a la población abrigarse adecuadamente, evitar cambios bruscos de temperatura y mantenerse atentos a los avisos meteorológicos durante esta temporada.

