Perla Ponce
San Luis Potosí se mantiene entre las entidades con mayores retos en atención psicológica, de acuerdo con la actualización más reciente de la Estrategia Nacional de Salud Mental y los datos del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud federal. En lo que va del año, el estado acumula más de 2,700 casos de depresión, lo que lo ubica en el lugar 18 a nivel nacional en incidencia de este trastorno.
A nivel estatal, los Servicios de Salud informaron que la ansiedad y la depresión concentran el 52% y el 25%, respectivamente, de las atenciones brindadas en los Centros Comunitarios de Salud Mental (Cecosamas). Estas cifras coinciden con el panorama nacional, donde se ha advertido que el malestar emocional afecta de manera desproporcionada a la población joven, especialmente a las mujeres.

En cuanto al comportamiento suicida, las cifras estatales muestran una brecha de género preocupante: aunque las mujeres jóvenes registran un mayor número de intentos e ideación, los hombres concentran el 86% de los suicidios consumados en la entidad. Ante este escenario, las autoridades han reforzado los protocolos de atención inmediata conocidos como “Código 100”, con el objetivo de reducir los tiempos de respuesta ante crisis emocionales en hospitales y centros de salud.
Respecto al consumo de sustancias, el reporte federal advierte un incremento en el uso de metanfetaminas y vapeadores, tendencia que en San Luis Potosí ha derivado en que casi 3,000 personas buscaran tratamiento especializado durante el año. Finalmente, la Secretaría de Salud estatal hizo un llamado a la ciudadanía a utilizar las líneas de crisis y los servicios especializados.

