Un temblor de magnitud 6.5 sacudió la mañana del viernes a la CDMX; el epicentro se ubicó a 15 kilómetros al sureste de San Marcos, en Guerrero.
La conferencia Mañanera de Claudia Sheinbaum, fue interrumpida por el sismo. En cuanto se escuchó la alerta sísmica, la presidenta pidió a los periodistas guardar calma para evacuar el lugar.
Tras el sismo, Sheinbaum retomó su conferencia, informando sobre lo sucedido.
“Hablé con la gobernadora de Guerrero. Evelyn Salgado, ellos están citando al Consejo de Protección Civismo hasta ahora parece que no hay daños graves, pero vamos a esperar el reporte de Guerrero, en el caso de la Ciudad de México, en el primer sobrevuelo que hicieron los helicópteros como protocolo, se informa que tampoco hay daños”.
Por su parte, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil informó que se activaron los protocolos de Protección Civil para las distintas alcaldías, en donde hasta ahora no se han reportado daños.
“Mantenemos comunicación con las Unidades de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil”, informaron.
Nayarit
Mientras tanto, el gobierno de Nayarit informó a través de un comunicado que en el estado no se registraron daños en ninguno de los 20 municipios.
“En atención a los protocolos de seguridad, elementos de la Dirección General de Protección Ciudadana y Bomberos y la Policía Estatal realizaron recorridos de supervisión en los 20 municipios, confirmando la integridad de las infraestructuras y la seguridad de la población”.
La Falla de San Andrés: El “vecino” geológico que hace de la sismicidad un riesgo binacional
No es solo una línea en los mapas de California. La Falla de San Andrés, uno de los sistemas de fractura más famosos y temidos del mundo, es también un actor crucial en la sismicidad del noroeste de México. Su existencia redefine la preparación ante desastres no como un asunto nacional, sino como un desafío de seguridad y cooperación transfronteriza entre México y Estados Unidos.
Para los habitantes de Baja California y zonas aledañas, entender esta falla es entender por qué la tierra tiembla con fuerza en la región. Es la frontera donde dos gigantes, la Placa del Pacífico y la Placa de Norteamérica, se rozan y empujan horizontalmente. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), este movimiento, de hasta 35 mm anuales, acumula una energía que eventualmente se libera en forma de terremotos devastadores.
¿Por dónde pasa y por qué es relevante para México?
La falla cruza el Golfo de California y se adentra en territorio mexicano, afectando principalmente el estado de Baja California. Su traza y sus ramificaciones (como el sistema de fallas de San Jacinto y Elsinore) son responsables directas de la alta actividad sísmica en ciudades mexicanas como Mexicali, Tijuana, Ensenada y sus alrededores.
El “Gran Terremoto”: Un escenario que implica a ambos lados de la frontera
La atención científica y de protección civil se centra especialmente en el segmento sur de la falla, que no ha liberado su tensión acumulada desde 1857. El escenario oficial “ShakeOut” del USGS pinta un cuadro alarmante para toda la región: un sismo de magnitud 7.8 provocaría miles de muertos, decenas de miles de heridos y daños catastróficos en infraestructura.
La clave es la interdependencia. Una ruptura mayor en esta zona afectaría simultáneamente a comunidades en California (EU) y Baja California (México), saturando los sistemas de emergencia, cortando cruces fronterizos vitales y requiriendo una respuesta coordinada sin precedentes.

