Isabel García
El anuncio de un posible incremento a la tarifa del transporte público, que podría alcanzar los 15 pesos, ha generado una ola de inconformidad entre usuarios del servicio en San Luis Potosí, quienes han expresado su rechazo principalmente a través de redes sociales.
Ciudadanos potosinos han manifestado su preocupación al señalar que año con año se registran aumentos, sin que exista una mejora visible en las condiciones del servicio.


Entre los reclamos más recurrentes destacan el mal estado de las unidades, la falta de mantenimiento, los tiempos prolongados de espera y la ausencia de garantías para un traslado digno y seguro.
Usuarios señalan que el incremento representaría un golpe directo a la economía familiar, especialmente para quienes dependen del transporte público de manera cotidiana para acudir a sus centros de trabajo o estudio.
En contraste, afirman que no hay compromisos claros ni verificables por parte de los concesionarios para renovar el parque vehicular o elevar la calidad del servicio.
Las expresiones de rechazo también apuntan a la falta de confianza en que un nuevo ajuste tarifario se traduzca en beneficios reales, pues experiencias previas han dejado como saldo tarifas más altas y un servicio que continúa siendo deficiente.
Ante este panorama, diversos ciudadanos han pedido que cualquier decisión sobre la tarifa vaya acompañada de condiciones estrictas, supervisión efectiva y mejoras comprobables, advirtiendo que de lo contrario el aumento solo profundizaría el descontento social.

