Isabel García
En medio de la falta de información oficial y la opacidad en la toma de decisiones, han comenzado a circular versiones sobre la posible construcción de un Centro de Comando, Control, Comunicación y Cómputo (C4) impulsado por el Gobierno Municipal de San Luis Potosí, encabezado por el alcalde Enrique Galindo Ceballos, sin que hasta el momento exista un anuncio público que confirme o detalle el proyecto.
De acuerdo con información conocida de manera extraoficial, el complejo de videovigilancia podría edificarse en un terreno ubicado cercano al Instituto Municipal de Planeación (Implan). No obstante, más allá de la ubicación, lo que ha generado mayor polémica son los señalamientos sobre un presunto favoritismo familiar en la posible proveeduría del sistema tecnológico que sería utilizado en dicho centro.
Versiones difundidas en los últimos días apuntan a que Ricardo Galindo, hermano del alcalde capitalino, podría estar vinculado como proveedor del sistema de cámaras y del software de monitoreo, al contar presuntamente con una empresa dedicada a la comercialización de tecnología de videovigilancia. Esta situación ha encendido alertas sobre un posible conflicto de interés y ha alimentado críticas por un eventual uso del poder público en beneficio de personas cercanas al edil.
Hasta ahora, ninguna de estas versiones ha sido confirmada ni desmentida por la autoridad municipal, lo que refuerza las acusaciones de falta de transparencia en un proyecto que, por su naturaleza y costo, debería estar sujeto a un escrutinio público riguroso y a procesos de licitación claros.
Cabe recordar que no es la primera vez que la administración de Enrique Galindo enfrenta señalamientos sobre la posible participación de familiares o personas cercanas como proveedores del Ayuntamiento, una constante que ha derivado en cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos y la rendición de cuentas durante su gestión.



