Isabel García
La narrativa del Ayuntamiento de San Luis Potosí sobre contar con “la mejor policía del país” volvió a quedar en entredicho la tarde-noche del sábado, luego de que un violento asalto se registrara en pleno Centro Histórico, a escasas cuadras del Palacio Municipal.
Alrededor de las 19:30 horas, sujetos armados y con el rostro cubierto irrumpieron en una joyería ubicada sobre la calle Morelos.
Presuntamente, los delincuentes rompieron los cristales del establecimiento para sustraer joyas y objetos de valor, actuando con rapidez y sin que se registrara una reacción inmediata por parte de las corporaciones de seguridad.
Testigos señalaron que, tras cometer el robo, los asaltantes abordaron motocicletas en las que ya los esperaban otros cómplices, logrando huir sin obstáculos, pese a tratarse de una de las zonas con mayor presencia policial y cámaras de vigilancia de la capital.
El hecho generó indignación entre ciudadanos, quienes cuestionaron la efectividad de la estrategia de seguridad del alcalde Enrique Galindo Ceballos, especialmente cuando este tipo de delitos ocurre prácticamente frente a la sede del gobierno municipal.
Vecinos y comerciantes del primer cuadro de la ciudad señalaron que el asalto evidencia una grave contradicción entre el discurso oficial y la realidad que se vive en las calles.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha informado sobre personas detenidas ni sobre acciones concretas que expliquen cómo un comando armado pudo cometer un robo de alto impacto y escapar sin ser interceptado, reforzando la percepción ciudadana de una policía rebasada y una administración más enfocada en el discurso que en resultados.

