Zaira Quevedo
En medio de la incertidumbre, el cansancio y la carga emocional que enfrentan decenas de familias al esperar noticias de sus seres queridos hospitalizados, un acto de solidaridad logró iluminar en las inmediaciones del Hospital de Zapata.
Un grupo de voluntarios, movidos por la empatía y el deseo de ayudar, acudió al lugar para ofrecer taquitos de manera gratuita a las personas que permanecían fuera del hospital, muchas de ellas desde hace horas e incluso días, sin poder abandonar el sitio ante la espera de información médica.
Para algunas familias, este gesto representó la oportunidad de recibir alimento cuando los recursos eran limitados; para otras, fue un recordatorio de que, aun en los momentos más difíciles, la solidaridad y la humanidad siguen presentes.
Personas beneficiadas expresaron su profundo agradecimiento, deseando que el apoyo brindado sea reconocido y que la vida les regrese multiplicado todo el bien que compartieron.
En tiempos complejos, acciones como esta confirman que la esperanza también se construye con pequeños grandes gestos, capaces de reconfortar el corazón y fortalecer el espíritu colectivo.

