La mujer es investigada por la policía de Indonesia debido a las acusaciones de violencia doméstica.
Un niño de 12 años murió en un hospital de Indonesia, presuntamente por la violencia sufrida a manos de su madrastra, quien incluso lo obligó a beber agua hirviendo.
Nizam Syafei vivía en el distrito Jampang Kulon, junto a la pareja de su padre y los dos hijos de ésta, con quienes solía tener problemas frecuentes, por lo que el niño fue enviado a un internado islámico.
Para mala suerte del pequeño, la escuela estaba cerrada por el Ramadán (periodo santo para esa religión) y fue regresado a casa, donde sufría abusos de parte de la mujer.
En consecuencia, llegó al hospital regional de Jampangkulon, en donde perdió la vida el jueves 19 de febrero por la tarde. El cuerpo tenía quemaduras y se presume que fueron provocadas por la madrastra.
El niño acusó a la madrastra de torturas como obligarlo a beber agua hirviendo, cosa que ella negó. Según la mujer, su hijastro murió por cáncer autoinmune.
“Respecto al agua hirviendo, eso no es cierto y no ocurrió. Incluso si hubo ampollas, fue por calor interno. No soy tan cruel como me acusan en internet. Él murió de leucemia”, dijo la mujer identificada con sus iniciales TR.
Sin embargo, una autopsia realizada en el Hospital Bhayangkara, a petición de la policía, determinó que la víctima presentaba quemaduras en todo el cuerpo.
“De hecho, los resultados preliminares que puedo informar indican que la víctima presentaba quemaduras en todo el cuerpo. Las extremidades estaban en los brazos, los muslos y el abdomen. También presentaba heridas contundentes en los labios y la nariz”, declaró el Dr. Carles a Tribun News Bogor.
Sumado a lo anterior, la madre biológica del niño, Lisnawati, acusó al padre Anwar Satibi de violencia doméstica.
“Es temperamental, a menudo lo golpeaban, a menudo le jalaban el cabello. Mientras estaba embarazada, me decía: ‘estarías mejor muerta'”, dijo al presentar su denuncia.
Con Información de Milenio.

